miércoles, 13 de junio de 2012

Libertad de (propio)pensamiento

Solo cuando tus oídos no escuchen lo que mi boca no pronuncie porque mi voz calle lo que mis ojos ven y mi cabeza razona, solo ahí, voy a ser una más. Pero mientras mi garganta grite lo que mis ojos ven, sin miedos ni temores, mientras mis sentidos le den sentido a lo que quiero ser, voy a ser libre. Y quienes escuchen lo que los obligan a escuchar y repitan lo que les obligan a repetir, van a ser pobres presos de sus no pensamientos. 

1 comentario:

  1. Aunque el loro mas tonto te largue un refrán, nunca entiende lo que dice. Aguante chofi

    ResponderEliminar