martes, 3 de mayo de 2011

Paradoja

Contradicción. Es la alegría en persona, todos lo vemos. Pero es aflicción en su silencio, pocos lo sabemos.

Sonrisa por fuera, mojada el alma de tanto temor a saber respuestas que supone, que piensa tanto que se desdibujan a tal punto de no reconocerse ninguna figura, ni palabra. Una abstracción tal, que atar cabos para nada esclarece la situación, solo llena de nudos una soga cada vez más corta, más irreconocible.

Ingeniera en hipótesis, verdaderas o no, no se anima a averiguarlo. Cree taclear al sentimiento contratando besos sin rostro, pero no hace más que buscar ese néctar perdido, en bocas ajenas, que bien sabe que no va a encontrar.

Y le canta a la vida. Hasta las notas de su voz desafinan su pentagrama en Mi menor. Nada de eso importa. Cantar para sanar la memoria, el recuerdo. Pero otra vez la contradicción. Combinar la necesidad de remediar su corazón con canciones es un buen camino, pero… ¿Qué canciones? Entona las letras que huelen a lluvia, a domingo, a abandono. Llega a caminar un laberinto, una y otra vez, y no parece encontrar la salida.

La salida está ahí, a la vuelta de la esquina, en el fondo de ella misma. Que le grite a los vientos sus verdades, que cree no saber. Que vomite palabras que ni ella conoce. Que seque las lágrimas ya acumuladas dentro de ella. Que se anime a armar el rompecabezas que cada vez parece tener más piezas, y más pequeñas. Que, por fin, llegue el fin, para encontrar otra historia que contar.

1 comentario:

  1. Sos lo más lindo. Y es muy cieeerto todo lo que decís. No sabía que lo habías subido, Gracias! Te amo fea.

    ResponderEliminar