Necesitamos risa cómplice que desempañe el vidrio de la vergüenza. Necesitamos comunicarnos aunque estemos hundidos en medios de comunicación. Necesitamos conciencia ante la ciencia. Necesitamos martillos para derribar los muros de los miedos. Necesitamos noches para beber todos los tragos amargos que creamos. Necesitamos despertarnos para que los sueños se cumplan. Necesitamos manos para tantas caricias guardadas. Necesitamos reflexión para no caer en las garras del olvido. Necesitamos tiempo para no ser víctima de la rutina. Necesitamos ganas para desordenar el orden que nos imponen. Necesitamos alguien con quien nadar para no ahogarnos en mares de lágrimas. Necesitamos afrontar nuestras dudas para saber si en no son solo un holograma. Necesitamos palabras para callar al silencio. Necesitamos días grises para apreciar los días de sol. Necesitamos sonrisas para que la tristeza se sienta humillada. Necesitamos abrazos para no maldecir al frío. Necesitamos apagar la televisión para encender la mente. Necesitamos lucidez para alumbrar tanta oscuridad de ideas. Pero lo que más necesitamos es dejar de tener que llegar a la necesidad para cumplir nuestras necesidades.
jueves, 19 de mayo de 2011
Sobran faltas
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario