viernes, 27 de mayo de 2011

Atesorando al tiempo.

Todo está muy rápido. Abrir y cerrar los ojos sobra para que todo lo que necesitemos esté resuelto.

Rápido llega una noticia del otro lado del mundo, un tanto distorsionada, por la televisión. Rápido ponemos enter para enviar un mail a una persona que está lejos, o puede estar cerca, pero no nos animamos a enfrentarla cara a cara. El microondas calienta rápido aquello que deseamos consumir. Es casi instantáneo el envío de un mensaje de texto a otra persona, y así logramos estar aquí y allá, y no estar en ningún lugar. Rápido es el subte, rápido es el tren, nos cruzamos con todo el mundo en esos medios de transporte pero no llegamos a reconocer ninguna cara, parecen borrosas. No logramos mantener una conversación porque las agujas siempre nos apuran, por más rápido que sean esos vehículos siempre nos resultan lentos. La vida arriba de ellos pasa desapercibida, fuera de foco, instantánea. Existe la comida rápida que nos hace felices y nos soluciona la vida, con una gran sonrisa. El tiempo es rápido, y rápido podemos detener el paso de él con algún retoque, alguna operación que rápidamente, nos saca unos años de encima, y nos detiene en el instante de la juventud, aún cuando no se puede sobrellevar más. Rápido podemos descender de peso con recetas mágicas que actúan casi instantáneamente, tan instantáneamente como perturban nuestro organismo.

Todo nos lleva a ahorrar tiempo, de aquí y de allá ahorramos segundos, minutos, horas; ahorramos años, y los acumulamos todos en algún lugar desconocido, en algún frasco anónimo e inalcanzable, porque está todo tan apresurado, que cada vez tenemos menos tiempo.

sábado, 21 de mayo de 2011

Arena de Ideas

Las palabras se nos caen, se nos enciman, se nos discuten unas a otras, para tener prioridad de ser escuchadas. Casi sin comprenderlo, casi sin pensarlo, casi sin sentirlo. Las palabras van y vienen, esperan ser oídas y esperan ser habladas. Buscan mostrar un pensamiento. Lo logran. ¿Lo logran? Son ideas revoltosas, desdibujadas. Son un volcán escupiendo lava ardiente, lava de imaginación. Y ese concepto, que busca saciar la intención que nuestra mente grita pero que nuestra voz no elabora, no se transforma más que en roca, enfriándose, alejándose, desprendiéndose, para ser una sola, lejana, abstraída, aislada, para no tener más compañía que la soledad, porque solos nadie nos contradice.

Y al final, tanta lava hirviente, para estar solos, duros, fríos, alejados, esperando que el tiempo haga lo suyo, que erosione, que nos haga arena.

Cada vez nos hace más (más pequeños).

jueves, 19 de mayo de 2011

Sobran faltas

Necesitamos risa cómplice que desempañe el vidrio de la vergüenza. Necesitamos comunicarnos aunque estemos hundidos en medios de comunicación. Necesitamos conciencia ante la ciencia. Necesitamos martillos para derribar los muros de los miedos. Necesitamos noches para beber todos los tragos amargos que creamos. Necesitamos despertarnos para que los sueños se cumplan. Necesitamos manos para tantas caricias guardadas. Necesitamos reflexión para no caer en las garras del olvido. Necesitamos tiempo para no ser víctima de la rutina. Necesitamos ganas para desordenar el orden que nos imponen. Necesitamos alguien con quien nadar para no ahogarnos en mares de lágrimas. Necesitamos afrontar nuestras dudas para saber si en no son solo un holograma. Necesitamos palabras para callar al silencio. Necesitamos días grises para apreciar los días de sol. Necesitamos sonrisas para que la tristeza se sienta humillada. Necesitamos abrazos para no maldecir al frío. Necesitamos apagar la televisión para encender la mente. Necesitamos lucidez para alumbrar tanta oscuridad de ideas. Pero lo que más necesitamos es dejar de tener que llegar a la necesidad para cumplir nuestras necesidades.

viernes, 13 de mayo de 2011

Lisérgico (no pude incluirlo)

Mi amigo es un mar de ideas, subjetivamente, claro. Porque la marea más revoltosa de todas, no llega a expresarla . Él no demuestra ni una señal de ese alboroto. Su rostro, su andar por la vida es calmo, como un río sin viento.

Mi amigo piensa. Piensa todo, piensa mucho, piensa hasta lograr un extrañamiento de sus ideas. Piensa para entenderse. Y lo que yo no entiendo es que piense tanto. Y, en ciertos casos, lo que él no entiende es lo que piensa.

Mi amigo tiene pasiones que llegan a excesos. Logra fanatizarse a tal punto que no resulta habitual. Dan ganas de contagiarse, deseo de que inocule ese sentimiento en uno.

Mi amigo es un frenesí. Un arrebato de imaginación. Fluye su creatividad a tal punto que es difícil de describir, es más, me animo a decir que imposible.

Mi amigo, es mi amigo, por todo esto.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Ellos

Porque ella lo ama está con él. Porque él la necesita le entregó su corazón. Porque ella lo conoce tanto, sabe que estar con él es su compromiso. Porque él le desnuda el alma sabe que es su par imperfecto. Porque ella no está en crisis no duda en dejarlo. Porque él está amparado por ella tiene seguridad. Porque ella se ve diferente a él, lo necesita para complementarse. Porque él solo puede verse reflejado en ella, es que la sabe apreciar. Porque a ella le es tan real, lo puede ver y sentir a su lado. Porque a él se le desdibuja del papel es que se encierra en su memoria para tenerla siempre cerca.

Ella tiene un él, pero ese él no es el él que habla de ella.

(O eso cree)

martes, 3 de mayo de 2011

Paradoja

Contradicción. Es la alegría en persona, todos lo vemos. Pero es aflicción en su silencio, pocos lo sabemos.

Sonrisa por fuera, mojada el alma de tanto temor a saber respuestas que supone, que piensa tanto que se desdibujan a tal punto de no reconocerse ninguna figura, ni palabra. Una abstracción tal, que atar cabos para nada esclarece la situación, solo llena de nudos una soga cada vez más corta, más irreconocible.

Ingeniera en hipótesis, verdaderas o no, no se anima a averiguarlo. Cree taclear al sentimiento contratando besos sin rostro, pero no hace más que buscar ese néctar perdido, en bocas ajenas, que bien sabe que no va a encontrar.

Y le canta a la vida. Hasta las notas de su voz desafinan su pentagrama en Mi menor. Nada de eso importa. Cantar para sanar la memoria, el recuerdo. Pero otra vez la contradicción. Combinar la necesidad de remediar su corazón con canciones es un buen camino, pero… ¿Qué canciones? Entona las letras que huelen a lluvia, a domingo, a abandono. Llega a caminar un laberinto, una y otra vez, y no parece encontrar la salida.

La salida está ahí, a la vuelta de la esquina, en el fondo de ella misma. Que le grite a los vientos sus verdades, que cree no saber. Que vomite palabras que ni ella conoce. Que seque las lágrimas ya acumuladas dentro de ella. Que se anime a armar el rompecabezas que cada vez parece tener más piezas, y más pequeñas. Que, por fin, llegue el fin, para encontrar otra historia que contar.

lunes, 2 de mayo de 2011

Incertidumbre

¿Por qué el mañana nunca llega y el hoy nunca se vive? ¿Por qué cuando una persona no está, está más presente que nunca en nuestros pensamientos? ¿Por qué tantos silencios gritados? ¿Por qué cuesta tanto hablar cuando duele tanto callar? ¿Por qué los fantasmas de la realidad nos espantan de ella? ¿Por qué no nos olvidamos de respirar pero si nos olvidamos de vivir, que es para lo que respiramos? ¿Por qué recordamos personas solo cuando están muertas y matamos de olvido a los que están vivos? ¿Por qué habiendo tantas palabras hacemos tan poco uso de ellas? ¿Por qué llenamos la vida de ocupación y no nos ocupamos de la vida? ¿Por qué los sueños son cada vez más imposibles, y cada vez es más imposible soñar? ¿Por qué el pasado nos limita el futuro si son antónimos? ¿Por qué tantos remedios y tan pocas curas? ¿Por qué le gana la costumbre al desafío? ¿Por qué tantas preguntas y tan pocas respuestas?

Porque todas tienen la misma respuesta; atrevete, buscá adentro.