Me gusta más que el frio otoñal
más que reirme de mi misma,
más que las cosquillas
y más que tu voz.
Te encuentro menos que a mi seriedad,
menos que a la cordura,
menos que el sueño en medianoche,
menos que tu mirada.
Disfruto tanto como un domingo en pijama,
tanto como un niño en un carrusel,
tanto como un abrazo en el frío,
tanto como vos y yo ayer.
Pero sigue y sigue esta zamba,
y zambea mi alma sin rumbo,
rumbea mejor alma mía,
que la zamba no zampa las tristezas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario