no es más que otra excusa
para ganarle
no al corazón roto, sino a mi orgullo.
Y de ese orgullo que hablo
no hablo en realidad,
callo porque es más fácil
que enfrentarte, realidad (puta realidad).
Extraño, me resultás extraño
y te extraño, o extraño
al extraño que te resulta tu vos de ayer.
Y espero no encontrarte
para no perderme más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario