Mis manos paseando por tu espalda
mis dedos rozando tu piel
mis labios húmedos, endulzados
de tus besos que saben a miel.
Tu boca, perdición que estremece
tus dientes, piedras preciosas
no encuentro aflicción más hermosa
que esperar a mañana para verte.
El solo imaginarte me estremece
perderme en las notas de tu risa
que tejen una feliz melodía
y marcan el rimo de mis días.
Tu mano entrelazando la mia
motor que da vida a mis pasos
ya no hay nada que alegre más mi día
que caminar juntos esperando el ocaso.
Y que se fundan nuestros cuerpos
que sigan volando las horas
vos y yo en una persona
aprendimos a tocar el cielo.